Las Casitas
Situadas frente a las montañas y de espaldas a las playas. No son alojamientos, son hogares. Sentir el poder de crear tu hogar con tus propias manos.
Pequeños espacios nacidos de la tierra, moldeados a mano con madera, piedra, cal, barro, paja, lana de oveja a un ritmo lento.
Aquí las formas irregulares dan personalidad a cada elemento, desde las paredes a los muebles, pasando por los cubiertos, o las ventanas y puertas.
Cada curva cuenta una historia, cada imperfección tiene alma.
Las casitas respiran con el entorno y se integran en él. Dentro encontrarás lo justo: un fuego, una cama, un mural y… silencio.
Y fuera, todo lo demás.Los 5 sentidos afloran nada más entrar en las Casitas: el olfato debido a la madera que te envuelve, la vista por las formas de cada elemento y los murales que rodean las camas, el tacto al sentir los materiales nobles usados, el gusto a través de lo cosechado en las huertas respectivas de cada casa y, el oído, es cerrar la puerta y el mundo exterior desaparece por completo.
